La manzana aporta dulzor y jugosidad, la zanahoria suma color y un toque terroso que queda increíble con un poco de canela.
Además, es una receta re amigable para adaptar: podés hacerla sin gluten usando avena certificada, cambiar la leche por vegetal, o meterle nueces, pasas o semillas si te pinta más power. Sale esponjoso, perfumado y con esa miga húmeda que te hace cortar "una feta más" sin darte cuenta.
Qué ingredientes se necesitan para hacer un budín de zanahoria y manzana
2 zanahorias medianas ralladas finitas
1 manzana grande rallada (sin piel ni semillas)
2 huevos grandes
1 taza de avena arrollada fina o instantánea
½ taza de leche (común o vegetal)
2 cucharaditas de polvo de hornear
½ cucharadita de canela (opcional)
1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)
2 cucharadas de aceite neutro
Un puñado de nueces picadas o pasas (opcional)
Paso a paso, cómo preparar budín de zanahoria y manzana
Rallá la zanahoria y la manzana bien finitas y ponelas en un bowl grande.
Sumá los huevos y batí hasta integrar todo.
Agregá la avena, la leche, el polvo de hornear, la canela y la vainilla. Mezclá hasta que quede una masa homogénea.
Incorporá el aceite y, si querés, las nueces o pasas. Revolvé de nuevo.
Engrasá un molde de budín y, si querés, espolvorealo con un poquito de avena para que no se pegue.
Volcá la mezcla y emparejá la superficie con espátula.
Llevá a horno precalentado a 180 °C por 20 a 25 minutos. Probá con palillo: si sale limpio, está.
Dejá entibiar, desmoldá y cortá cuando esté firme.
Este budín rinde unas 8 porciones medianas y dura hasta 4 días en heladera bien tapado.