En Argentina, la situación es aún más compleja: según la organización Chequeado, en 2024, la distribución de preservativos cayó un 64%, mientras que en 2025 el Ministerio de Salud de la Nación no alcanzó a asignar los preservativos comprados para distribución gratuita, debido a que ingresaron al stock el pasado 16 de diciembre y permanecieron en cuarentena.
Datos recopilados de los Centros Comunitarios de Salud Sexual (CCSS) de AHF Argentina, correspondientes a 2024 y 2025, indican que la disminución del uso del preservativo es una problemática que atraviesa a la sociedad en su conjunto. A su vez, es la población joven la que concentra los niveles más altos de ITS. Los varones cis representan el 77,7% de los diagnósticos positivos, seguidos por mujeres cis (20,1%), mujeres trans (1,9%) y varones trans (0,4%).
La positividad de diagnósticos alcanza el 17% en adolescentes de 14 a 19 años, 18% entre los 20 y 24, y 19% en el grupo de 25 a 29 años, manteniéndose elevada hasta los 39. A partir de los 40 años, el porcentaje comienza a descender, aunque el uso consistente del preservativo continúa bajo en todas las franjas etarias. En mayores de 50 años se observa un menor porcentaje de diagnósticos de ITS y un alza en el uso consistente del preservativo, posiblemente asociado al impacto residual de las campañas masivas de prevención, realizadas décadas atrás.
Este panorama debe encender las alertas y llamar a la acción a la sociedad civil y a los tomadores de decisiones, ya que los gobiernos –por razones financieras o políticas- cada vez compran menos preservativos para ponerlos a disposición de la población.