El conflicto se centra en los montos que la obra social paga a los profesionales por cada afiliado. Desde el sector advierten que los honorarios quedaron atrasados frente al aumento de los costos de funcionamiento de los consultorios y de los insumos médicos.
Actualmente, los médicos de cabecera reciben $2.700 mensuales por cada afiliado asignado y reclaman que esa suma se eleve a $4.500. En el caso de los odontólogos, el monto vigente es de $374 por paciente y exigen una actualización que lleve el valor a entre $1.500 y $3.000.
Los profesionales sostienen que la pérdida de poder adquisitivo compromete la continuidad de las prestaciones y aseguran que sus ingresos reales se redujeron a la mitad desde abril.