La Universidad fue cuestionada en otros países de la región. En Perú, el entonces ministro de Ambiente Juan Carlos Castro tuvo que dar explicaciones por un doctorado en Ciencias Ambientales obtenido en esa institución, cuestionada por no contar con acreditación reconocida en Estados Unidos.
En Panamá, el caso tuvo consecuencias concretas: la Universidad Autónoma de Chiriquí revocó en 2025 cargos de docentes que habían presentado títulos de esa universidad y dejó sin efecto su validación para concursos y ascensos. En 2026, además, el Ministerio Público abrió una investigación por títulos no reconocidos.