La ceremonia se realizó en el recinto de la Cámara de Diputados, ante los 92 diputados y 46 senadores que integran la Asamblea Legislativa. El mandatario bonaerense habló durante una hora y media. Comenzó su discurso advirtiendo sobre "el ascenso de las extremas derechas que en muchos países están atacando la convivencia democrática y la idea misma de comunidad".
"En nuestro país se puso en marcha un laboratorio de una derecha extrema que llega al poder y gobierna exaltando el odio, consagrando al insulto y la humillación como método político. Es un proyecto que gobierna a fuerza de represión, violencia y amenazas, con persecución judicial y condenas injustas. Este clima de autoritarismo va de la mano de proyectos económicos que generan exclusión, desigualdad y que vacían de contenido social a la democracia", sostuvo Kicillof.
"Desde Paolo Rocca a Domingo Cavallo, desde Mirta Legrand a (Carlos) Melconian, todos le están señalando al Presidente lo que es evidente: la Argentina no va bien. Después de más de dos años de gobierno, no se cumplieron ninguno de los pronósticos del Presidente: no solo no hubo una rápida recuperación, sino que están cerrando empresas en todas las ramas de la actividad, mientras aumentan los despidos y los salarios no alcanzan", agregó Kicillof.