Romero explicó que estas capacitaciones no respetan lo establecido por la Ley Provincial N° 3.171, que regula el ejercicio profesional y exige formación adecuada junto a una matrícula habilitante. “Para poder ejercer en la provincia es obligatorio contar con una matrícula, que solo puede ser otorgada por institutos oficialmente reconocidos por el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación”, remarcó.
Uno de los puntos más preocupantes es la duración de estos cursos. Mientras que la normativa exige un mínimo de 9 meses de formación, muchos institutos ofrecen certificaciones en apenas 3, 4 o 6 meses. “Es imposible adquirir los conocimientos necesarios en ese tiempo, sobre todo cuando se trabaja con la salud y el cuerpo humano”, sostuvo.
En ese sentido, la presidenta advirtió que la falta de formación adecuada puede derivar en prácticas riesgosas: “Trabajamos con células, con el cuerpo de las personas. El desconocimiento puede generar consecuencias graves tanto para quienes ejercen como para los pacientes”.
Además, señaló que muchas de estas instituciones otorgan certificaciones sin validez real o matrículas que no están reconocidas a nivel nacional, dejando a los estudiantes sin posibilidad de ejercer legalmente.
Desde la asociación indicaron que están trabajando para relevar y difundir un listado de institutos habilitados, al tiempo que solicitan a las autoridades sanitarias una actualización oficial para orientar a la comunidad.
ߑ Recomendaciones para quienes quieran formarse:
Verificar que el instituto esté avalado por organismos oficiales.
Consultar la validez de la matrícula.
Desconfiar de cursos con duración demasiado corta.
Confirmar que el título tenga reconocimiento nacional.
Finalmente, Romero destacó la importancia de la información y el control: “Como profesionales tenemos la obligación de cuidar a la población y garantizar que la formación sea seria y responsable”.