"Cada nueva liberación representa un paso más en la recuperación de esta especie clave y en la restauración del ecosistema", epxlicaron desde la Fundación Rewilding.
Luego de más de 100 años de ausencia en el Chaco Seco argentino, y gracias al trabajo de conservación conjunto (entre el Parque Nacional El Impenetrable, el Gobierno del Chaco, comunidades locales), el guanaco está de regreso.
A través del monitoreo, se observa su estado de salud, su tipo de alimentación, el uso de pastizales y cambios naturales, como su pelaje.
"Cada nuevo individuo liberado forma parte del proceso de restauración de la especie y genera una población viable a largo plazo. Luego de la primera liberación, los guanacos fueron monitoreados para conocer cómo utilizan el ambiente y acompañar su adaptación en libertad", concluyeron.