“La estimación del Gobierno en el presupuesto para todo 2026 era de 10,1 por ciento y ess meta previstas ya se cumplió en los primeros 3 meses, que arrojan 9,4 por ciento acumulado y, con la inflación bien medida trepa al 10,1 por ciento”, analiza el CEPA.
La cifra de marzo confirma una tendencia innegable: la inflación retomó una curva ascendente y constante desde mediados del año pasado. Con la excepción de la meseta técnica de julio y agosto (donde se repitió el 1,9 por ciento), el índice no dejó de escalar. Este fenómeno desmiente el relato de una convergencia hacia la baja y deja en evidencia que las anclas nominales perdieron eficacia y la inercia de costos está pegando en la narrativa de la gestión respecto a “mantener a raya la inflación”.