Durante su discurso, también hizo referencia a la administración de los recursos naturales y las fuentes de energía. Al respecto, remarcó: "Pensar a largo plazo significa administrar estos bienes sin comprometer las posibilidades futuras".
Por otra parte, León XIV dedicó parte de su intervención al impacto de las nuevas tecnologías en el mundo del trabajo. Frente al crecimiento de la inteligencia artificial, consideró que su implementación debe contribuir al desarrollo de las capacidades humanas y no poner en riesgo el lugar de las personas dentro de los procesos productivos.
"El desarrollo de esas tecnologías debe ampliar las capacidades humanas, facilitar tareas y crear nuevas posibilidades, procurando que la persona que trabaja no quede reducida a una simple pieza prescindible dentro del proceso productivo", afirmó.