La sesión en la Cámara alta tuvo lugar sin la presencia de Peña, y concluyó con el voto favorable de los 44 legisladores presentes, en tanto que uno estuvo ausente.
De esa manera, Peña, de 47 años, se convirtió en el segundo presidente paraguayo elegido democráticamente en ser destituido desde la caída de la dictadura de Alfredo Stroessner, en 1989. El único antecedente fue el de Fernando Lugo, removido del cargo en junio de 2012.
Una vez consumada la decisión del Senado, la Fiscalía de Paraguay detuvo a Peña en su domicilio hasta ser puesto a disposición de la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción del Ministerio Público. También pidieron el arresto del expresidente del Banco Central.
Mientras tanto, el vicepresidente Pedro Alliana asumió la presidencia. "Le pido a Dios que me ilumine, le pido templanza para decidir con serenidad en la hora difícil y no olvidar nunca el primer deber de un gobernante", aseguró durante la ceremonia.