A los 58', el Vasco mandó a la cancha a Sebastián Villa en lugar de Alarcón. De forma insólita, los brasileños se quedaron con un hombre por la expulsión de Andrés Gómez a los 64' luego de ver dos veces la tarjeta amarilla ¡en cinco segundos!
El colombiano primero no dejó jugar un tiro libre, fue amonestado y empujó al árbitro que enfureció, le mostró nuevamente la tarjeta amarilla y la roja. En medio de la protesta visitante, Miguel Merentiel entró por Palacios en Boca y Vasco da Gama se rearmó con Tchê Tchê por Adson.
Con superioridad numérica, el Xeneize metió a los cariocas contra su arco: primero se lo perdió Valencia de cabeza, después el travesaño le ahogó el festejo a Ascacibar y a falta de 15' nadie pudo empujar un centro rasante de Blanco que salió pegado al palo. Con más empuje que juego, acumuló tenencia y situaciones, pero siempre falló en la definición.