La obra se desarrolla en uno de los puntos estratégicos para el escurrimiento del agua en el sector y contempla la canalización y el revestimiento del conducto hasta su conexión con el canal troncal correspondiente a la cuenca de calle 33.
Además, el proyecto prevé la instalación de una nueva estación de bombeo eléctrica, que permitirá reforzar la capacidad de drenaje y agilizar la evacuación del agua acumulada ante precipitaciones de gran intensidad.
Los trabajos forman parte de un plan integral de infraestructura hídrica que incluye intervenciones en distintos barrios de la ciudad, especialmente en sectores que históricamente presentan dificultades para el escurrimiento del agua.
Con el avance de estas obras se busca fortalecer progresivamente el sistema de desagües urbanos y mejorar su capacidad de respuesta frente a eventos climáticos extraordinarios, disminuyendo el impacto de las lluvias sobre las zonas más vulnerables a anegamientos.