Durante las primeras horas posteriores al accidente no hubo información precisa sobre lo ocurrido. En un primer momento, las autoridades no podían determinar si se trataba de un aterrizaje de emergencia o de un siniestro aéreo.
Del operativo participan efectivos de la Policía de San Juan, Gendarmería Nacional, personal especializado y equipos de rescate, que trabajan de manera coordinada para llegar al lugar del impacto. Hasta el momento, se desconoce el paradero y el estado de las siete personas desaparecidas. Además, las autoridades mantienen un fuerte hermetismo mientras avanza la búsqueda y la investigación de las causas del accidente.
Las tareas se desarrollan en un escenario sumamente complicado, ya que el campo Caballo Anca comprende unas 64.000 hectáreas de terreno fiscal entre los departamentos Jáchal y Valle Fértil. Según trascendió, los rescatistas enfrentan el desafió de acercarse a pie haste el lugar donde cayó la nave, en una región prácticamente deshabitada y sin caminos transitables.