Mientras tanto, su declaración jurada sigue guardada bajo siete llaves.
Según explicó, recién la presentará antes del 31 de julio, el límite legal. En el medio, abogados y contadores trabajan para justificar gastos y operaciones que incluyen un departamento en Caballito, una casa en el country Indio Cuá, pileta climatizada, cascada y viajes al exterior.
La cuenta, según la investigación, supera los 800 mil dólares. Todo eso con un sueldo estatal de 7,1 millones de pesos.
Milei lo pasea y lo abraza
En Casa Rosada ya entendieron que el problema dejó de ser solamente judicial. Es político.
Por eso Milei decidió blindarlo. “No lo voy a ejecutar”, repite delante de ministros y funcionarios que empiezan a ver el caso como un lastre para el Gobierno.
La estrategia entonces es mostrar a Adorni en movimiento permanente. Que aparezca trabajando, gestionando, caminando pasillos, entrando y saliendo de reuniones. Como si la hiperactividad pudiera reemplazar las explicaciones.
Pero el efecto empieza a ser otro. Cada nueva aparición pública deja más visible el vacío.