El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) atraviesa una nueva etapa de ajuste con el inicio de un proceso de despidos que impactará de lleno en su estructura operativa. Este jueves comenzó la desvinculación de 140 trabajadores, una medida que, según advierten tanto empleados como directivos del organismo, podría ser apenas la primera fase de un recorte más amplio.
La decisión generó una inmediata reacción gremial. Desde ATE-SMN confirmaron al diario La Nación la puesta en marcha de medidas de fuerza, entre ellas un paro activo que implicará la interrupción de todas las tareas consideradas no esenciales. La protesta tendrá consecuencias concretas en la operatoria aerocomercial: de acuerdo con fuentes sindicales, el viernes 24 de abril, entre las cinco de la mañana y el mediodía, no se registrarían despegues ni aterrizajes en los aeropuertos del país, salvo en casos de vuelos sanitarios o humanitarios. El SMN cumple un rol central en este esquema, ya que es el organismo encargado de generar los pronósticos aeronáuticos indispensables para habilitar las operaciones aéreas.
Puertas adentro, el impacto de los despidos ya se percibe como significativo. Distintas fuentes internas indicaron que la reducción de personal podría alcanzar, en una segunda etapa, a un total de 240 trabajadores sobre una planta de 972 empleados, de los cuales 780 pertenecen al ámbito civil. De concretarse ese escenario, el número de trabajadores civiles quedaría reducido a 540, lo que implicaría una disminución cercana al 30% de la dotación total.
El ajuste, que venía siendo anticipado en los pasillos del organismo desde hace semanas, se enmarca en un plan de “modernización” impulsado de manera conjunta por el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado. Sin embargo, en su implementación inicial, el proceso se tradujo principalmente en recortes de personal.