El adolescente era alumno regular de la escuela. Debido a su edad no será juzgado bajo el nuevo Régimen Penal Juvenil, ya que la normativa aún no entró en vigencia.
Funcionarios provinciales indicaron que el adolescente atravesaba una situación familiar compleja y que estaba bajo tratamiento psicológico. Según la defensa, tenía antecedentes de autolesiones y había manifestado dificultades emocionales. También se investiga si sufría situaciones de acoso escolar, una hipótesis que surgió a partir de testimonios de allegados y material que circuló en redes sociales.
En paralelo, la Justicia avanza con la recolección de pruebas y testimonios para reconstruir la secuencia del ataque y determinar responsabilidades. Equipos especializados trabajan en la contención de estudiantes, docentes y familias, en una comunidad atravesada por la conmoción.