La causa quedó bajo la investigación de la unidad de Homicidios de la DDI, a cargo de la fiscal Romina Díaz, quien ordenó la detención de dos personas sospechosas de haber participado en el ataque.
Este jueves, después de una serie de tareas investigativas, agentes de la DDI ubicaron al joven de 25 años que tenía pedido de captura. Su padre ya había sido detenido anteriormente, por lo que ambos quedaron a disposición de la Justicia, alojados en la Unidad Penal N°44 de Batán.
La fiscalía caratuló la causa como “homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas”, un delito que prevé una pena de prisión perpetua.