En ese contexto, Páez habló. Lo hizo este jueves, camino a los tribunales de Río junto a su abogada para presentar un hábeas corpus. Sin tecnicismos, con desgaste: “Estoy sufriendo un montón”.
Hoy, su situación depende de una decisión judicial sin fecha. El juez debe definir el monto del resarcimiento para los tres empleados del bar y la caución que le permitiría salir del país. Hasta entonces, no puede regresar a la Argentina.
Ante este contexto, la abogada de Páez presentó un hábeas corpus para intentar liberar el trámite y no descarta escalar el caso hasta la Corte Suprema de Brasil si no hay respuesta.