En diálogo con ACI Prensa, el P. Bamonte afirmó que si no se presta atención a la acción extraordinaria del demonio, se "deja a los fieles sin defensa frente a ataques espirituales graves, provocando sufrimientos prolongados o llevándolos a recurrir a soluciones inapropiadas".
"La difusión del ocultismo, en sus diversas formas, y del satanismo, abre, por desgracia, puertas y ventanas a la acción extraordinaria del diablo en el mundo actual. Esto puede causar graves sufrimientos en quienes recurren imprudentemente a estas prácticas, a través de posibles casos de posesión, vejación, obsesión o infestación diabólica", aseguró.
En esa línea, dijo que es "razonable" pensar que hubo un aumento de los casos relacionados con prácticas ocultistas. "El aumento de prácticas esotéricas y mágicas en las últimas décadas han favorecido una mayor presencia de este tipo de problemáticas en la sociedad", manifestó.