La resolución, que coincide con el 25º aniversario de la Declaración y Programa de Acción de Durban, asegura que se trató de "la injusticia más inhumana y duradera contra la humanidad".
Se criticó "su magnitud, duración, carácter sistémico, brutalidad y consecuencias duraderas que siguen estructurando la vida de todas las personas a través de regímenes racializados de trabajo, propiedad y capital".
La Asamblea General pidió que se refuerce la coordinación en materia de conmemoración, educación e investigación sobre la esclavitud y sus secuelas.