En China, el impacto fue más moderado pero igualmente negativo. El Shanghai Composite retrocedió 0,7%, mientras que el Hang Seng de Hong Kong cedió 1,4%, en medio de la cautela de los inversores frente a la evolución del conflicto.
El pesimismo se extendió hacia Occidente. En Estados Unidos, los futuros de Wall Street anticipaban una apertura en baja: el S&P 500 caía 1,12% en las operaciones previas a la apertura, el Nasdaq retrocedía 1,16% y el Dow Jones marcaba una pérdida del 1,24%.
La volatilidad también quedó reflejada en el índice VIX, conocido como el “índice del miedo”, que llegó a escalar alrededor de 12% antes de moderar su avance, aunque sigue indicando que el mercado espera fuertes oscilaciones en los precios de los activos.
Las bolsas europeas también operan con retrocesos generalizados. El Euro Stoxx 50 pierde cerca de 1,8%, mientras que el DAX alemán baja 1,32% y el CAC 40 de Francia cede 1,92%. En Londres, el FTSE 100 muestra un descenso de 1,18%.