La oleada de Israel y Estados Unidos sucedió en la capital iraní a plena luz del día y los testigos reportaron haber escuchado explosiones cerca de las oficinas del líder supremo, Ali Jamenei. Una nube densa de humo se pudo ver por la ciudad y se confirmaron las primeas explosiones sin víctimas fatales.
Israel activó las sirenas antimisiles en distintas zonas del país y la población quedó atenta. El ejército israelí explicó que la medida busca preparar a la ciudadanía. Ante esto, también, cerraron su espacio aéreo y lanzó advertencias.