El hallazgo surgio de la verificacion matutina que efectúa la PFA en las inmediaciones del Palacio Legislativo, lo cual obligó a cortar la circulación sobre la calle Combate de los Pozos. Sin embargo, ni siquiera se se necesitó evacuar al personal que trabaja en el edificio ni de los vecinos que viven en la zona.
Aunque no hubo peligro, se labró un acta por “averiguación e intimidación pública”. Interviene el Juzgado Federal 9, a cargo de Sebastián Ramos, quien dispuso el secuestro del elemento abandonado y el relevamiento de las cámaras de seguridad.
La alerta se dispara en medio del conflicto en Medio Oriente, que llevó al Gobierno a elevar a “alto” el nivel de seguridad en "todos los objetivos sensibles del país, así como a la infraestructura crítica, y la comunidad judía", según fue comunicado.