En sus primeras palabras, Gallo aclaró que se encuentra en buen estado de salud y aseguró: “No es fácil estar acá, delante de todos ustedes. Yo la pedí. Tengo muy escasa información de lo que ha pasado en estos 448 días. Pedí un momento para dar mi palabra y así informarles. Dar las gracias al Ministerio de Seguridad”.
“Estoy acá en Centinela. Yo he escuchado varias informaciones de que me tienen acá, pero no, esta es mi casa. Yo me siento parte de mi casa; es mi institución. La he defendido a mi institución y a mi bandera”, expresó, reafirmando su pertenencia a la fuerza.
Luego brindó detalles sobre las últimas horas en la cárcel El Rodeo 1: “Tuve la oportunidad de haber salido el domingo de libertad con mucha incertidumbre, porque no sabía si iba a ser en libertad o si iba a ser trasladado a otra unidad”.
En este sentido, recordó que "no es un lugar muy bueno, es un lugar de bastante torturas psicológicas y no muy grata para contarla en estos momentos. Solamente con pensarse me titubea la boca". Pese a la felicidad por su liberación, alertó sobre la situación actual en Venezuela: “Hay veinticuatro extranjeros más en el Rodeo I que están esperando ser liberados, de distintas nacionalidades”.