Sturzenegger dispuso además que el gobierno le alquile cuatro pisos y 24 cocheras en un edificio de Diagonal Norte, por un monto total de 720 millones, cuando el gobierno se la pasa cuestionando los gastos inútiles.
Así las cosas, al desastre de las licencias, que está forzando al gobierno a encarar trabajosas negociaciones contra reloj en Diputados, se suma el artículo Galperín, que habilitaba a las billeteras virtuales a convertirse en proveedoras de cuentas sueldo para el pago de salarios, lo que abrió una pelea con el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, porque le quita a los bancos fondos para otorgar créditos, una de las pocas palancas para reactivas.
Ese fragmento fue barrido del proyecto antes de la media sanción del Senado por orden de Luis "Toto" Caputo, pero le permitió al PRO levantar la bandera del libre mercado en defensa de Galperin y mortificar a Milei. "Sturzenegger nos enquilombó la reforma", se quejan en la Casa Rosada.