Rouillet se encargó en aquel momento de llevar adelante el proceso de selección que determinó a los diez ganadores de las “Becas Residencia ARCO Madrid”, aunque el presupuesto que se utilizó para pagar las residencias de 30 días cada una en España no fue publicado en el Boletín Oficial, ni a través del Ministerio de Cultura del que dependía el FNA.
Según versiones periodísticas de ese momento los diez artistas seleccionados para exponer en esa feria se destacaban “más por sus vínculos con el poder que por sus obras”. La causa, en tanto, la tuvo el Juez Federal Sebastián Casanello y el fiscal fue Franco Picardi, pero, según supo este diario, no avanzó y fue archivada.
En ese momento, el gobierno de Macri recortaba el presupuesto para PAMI, también para los docentes y científicos, pero quintuplicaba el presupuesto para el Fondo Nacional de las Artes que administraba la esposa de Sturzenegger.
Algo similar ocurre en este momento: El gobierno de la Libertad Avanza ajusta a jubilados, docentes y trabajadores, pero tiene dinero suficiente para que el ministerio de Desregulación alquile cuatro pisos y 24 cocheras en pleno centro porteño y para pagarle 114 millones de pesos al instituto que dirige la esposa de Sturzenegger para dar clases de inglés a los trabajadores de la Cancillería. Que, además, ya manejan a la perfección ese idioma.