El ataque ocurrió en la Dennis M. Lynch Arena, donde se desarrollaba un torneo escolar de hockey juvenil con participación de varios equipos de la zona.
Según confirmó la jefa de la Policía local, Tina Goncalves, el agresor, que también murió, habría dirigido los disparos contra integrantes de su propia familia. Las autoridades calificaron el hecho como un episodio “dirigido”, presuntamente originado en una disputa familiar.
De acuerdo con lo que se vio en imágenes de la transmisión del partido, estas captaron al menos 13 disparos, tras lo cual jugadores y espectadores huyeron con mucho miedo. En el exterior, familias y deportistas esperaban con desesperación a sus hijos y compañerso mientras la zona era acordonada por un amplio operativo de seguridad.
“Corrimos directamente al vestuario y nos refugiamos allí”, relató un testigo a la cadena local WJAR. “Nos apretamos contra la puerta e intentamos mantenernos a salvo”.
— BNO News (@BNONews) February 16, 2026
Las fuerzas de seguridad confirmaron que el presunto tirador murió tras haberse quitado la vida. En el operativo participaron la Rhode Island State Police, que trabajó en la recolección de pruebas como así también en la reconstrucción de la secuencia del ataque. Autoridades educativas de la zona confirmaron que todos los estudiantes que asistían al partido fueron localizados y se encuentran fuera de peligro.