En la conversación le hacen creer a la víctima que existe una denuncia penal en su contra por el supuesto envío de fotos íntimas a un menor de edad, y aseguran contar con todos sus datos personales y familiares.
“Yo ahora te voy a hacer la llamada del teléfono de un compañero porque estoy ayudando de acá de la comisaría”, se escucha decir a uno de los interlocutores. En otro tramo, lo intimidan con una falsa vigilancia cercana: “Si vos me cortás ahora, voy a ir hasta la puerta de tu domicilio”. Incluso se dan instrucciones entre ellos sobre cómo continuar la extorsión, dejando en evidencia que se trata de una maniobra organizada.
Según se desprende del audio, la captación se habría iniciado a través de una aplicación de citas, mencionada explícitamente como Jaumo, una constante en este tipo de estafas. A cambio de dinero, los delincuentes ofrecen “borrar” la supuesta conversación comprometedora y frenar la denuncia inexistente.
El caso remite de manera directa al de Rodrigo Gómez, quien se suicidó tras ser víctima de una estafa idéntica. “Es exactamente la misma metodología”, analizó Diego Gabriele en C5N junto a la mesa de Mañanas Argentinas, subrayando que el impacto psicológico de este tipo de amenazas puede ser devastador.