Los funcionarios públicos están obligados por la Ley de Etica a declarar sus bienes, los de su cónyuge y los de hijos menores. Eludir datos en una declaración jurada puede convertirse en delito si frente a intimaciones la omisión continúa. Es una variante del enriquecimiento ilícito llamada “omisión maliciosa” y prevé hasta dos años de prisión. La OA puede intimar, sancionar y/o denunciar. En enriquecimiento en sí es un delito más grave, que prevé seis años de prisión e inhabilitación absoluta perpetua, cuando la persona investigada no puede explicar el origen de sus bienes y sus gastos. En esto consiste la mayor parte de la causa sobre los bienes de Adorni y el cambio ostensible en su nivel de vida desde que es funcionario. Es decir, se analizan los inmuebles que compró, cómo los adquirió y también sus gastos. Pero deberá poder explicar cada cosa: cómo logra pagar los inmuebles (compró Caballito e Indio Cuá desde que llegó el gobierno libertario), los pasajes en primera clase como la vuelta desde Nueva York con su esposa, las vacaciones en Aruba en un all inclusive, y en Punta del Este donde viajó en avión privado. En este último caso, donde se sabe que el avión costó cerca de 9000 dólares ida y vuelta, hasta ahora todas las explicaciones le resultan problemáticas: si pagó él debe decir cómo hizo y si pagó su amigo Marcelo Grandio, que dijo que lo invitó, podría ser considerado una dádiva, ya que obtuvo al menos seis contratos con los medios públicos, bajo esfera de decisiones de Adorni.
La semana pasada Patricia Bullrich deslizó, cuando le preguntaron sobre Adorni, que no tenía mucha experiencia en política y sugirió que no sabía como moverse. “Quizá no tenga el cuero tan duro como yo”, comentó con cierto desdén. La realidad es que la pareja Adorni-Angeletti no parece tener un pasado opulento ni ella ser una potentada con su trabajo de coach ontológico, al menos hasta hace poco. Para comprar un departamento anterior, en 2008, en Parque Avellaneda, ella obtuvo un crédito estatal, del Instituto de Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires (IVC). Obtuvo 104.000 dólares a pagar en 360 cuotas. El cambio en el nivel de vida es visible. Bullrich se ve que cree que ya habló suficiente y que está tentada de decir que no es buena idea comprarse inmuebles y hacerlo con hipotecas privadas extrañas si se está en la función pública. Este martes respondió con hartazgo: "No voy a hablar de nuevo. Es un tema que lo está llevando la justicia, no es un tema de discusión. Punto, basta. ¿Vamos a hablar de Adorni o de las inversiones?“, dijo.
Miércoles de testigos
Este miércoles declaran ante Pollicita Clauda Sbabo y Beatriz Viegas, las dos jubiladas que le vendieron, se supone, el departamento de 200 metros de la calle Miró al 500. Ellas lo habían comprado cinco meses antes, al exfutbolista Hugo Morales. Pero toda la operación es extraña, en especial que hayan aceptado solo el pago de 30.000 dólares de un valor declarado de 230.000. La escribana Nechevenko dijo que el saldo sería pagado en noviembre de 2026 según lo acordado. Es una operación que, según pudo consultar este diario, no es para nada habitual en el mercado inmobiliario porteño y que también podría meter en problemas a las escribana por no pedir documentación y el origen de los fondos. Ante la prensa, las dos mujeres en cuestión dijeron no conocer a Adorni, pero tal vez algo más se devele cuando declaren bajo juramento de decir verdad. El otro aspecto es que para el jefe de gabinete las cuentas cierran cada vez menos y solo contabilizar los dólares que desembolsó en las dos propiedades adquiridas durante este gobierno y el pago de parte de la hipoteca a las policías: 85.000 dólares en total, a lo que hay que sumar arreglos, expensas, servicios, escribanía entre otras cosas. El año pasado el exvocero declaró 43.000 dólares en efectivo. Otro interrogante: ¿Con qué pensaría pagar los 200.000 dólares a las jubiladas y los 70.000 a las policías prestamistas si su sueldo es de 7 millones de pesos?