Con este resultado, el Sector Público Nacional acumuló entre enero y septiembre un superávit primario equivalente al 1,2% del Producto Bruto Interno (PBI) y un saldo financiero positivo del 0,3% del producto.
Durante septiembre, los ingresos totales del Estado nacional alcanzaron los $15,88 billones, con un incremento interanual del 36,5%. En tanto, los gastos primarios sumaron $14,45 billones y aumentaron un 32,2% frente al mismo mes de 2025.
Según Economía, el gasto primario registró una reducción real del 0,9% interanual, es decir, una vez descontado el efecto de la inflación.
Dentro de las erogaciones, las prestaciones sociales totalizaron $9,09 billones, mientras que los subsidios económicos alcanzaron los $1,25 billones. Las remuneraciones del sector público sumaron $1,66 billones y el gasto de capital llegó a $561.025 millones.
La diferencia entre el superávit primario y el financiero se explica por los intereses de la deuda pública. En septiembre, el Estado destinó $450.467 millones a ese concepto, lo que redujo el resultado positivo de $1,42 billones a $977.173 millones.
El Gobierno destacó que el saldo financiero mensual fue superior al de septiembre del año pasado. Sin embargo, la evolución de los ingresos, los gastos y los pagos de deuda durante los próximos meses será determinante para el cierre fiscal de 2026.
El superávit fiscal es uno de los principales objetivos del programa económico de la administración de Javier Milei. El resultado acumulado hasta septiembre muestra cuentas públicas positivas, aunque su sostenimiento dependerá de la evolución de la recaudación y del gasto en el último trimestre del año.