Otro punto central es que el Ministerio de Seguridad Nacional funcionará como ventanilla única para canalizar hacia las compañías de telefonía móvil la información de los equipos detectados en las cárceles provinciales.
Esto significa que las jurisdicciones adheridas deberán remitir los datos obtenidos al Ministerio, que será el encargado de trasladar los pedidos de bloqueo a las prestadoras de servicios móviles de acuerdo con el procedimiento establecido por el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM).
El Gobierno sostuvo que la ampliación del sistema apunta a establecer un mecanismo coordinado entre Nación, provincias y empresas de telecomunicaciones frente a una problemática que excede las cárceles federales: el uso clandestino de teléfonos móviles desde establecimientos penitenciarios para organizar maniobras delictivas fuera de ellos.