Milagro Sala cumple la prisión domiciliaria en una casa en Gonnet. ADRIAN PEREZ
“Me quiero quedar así, acostadita, no me quiero levantar. Me quiero quedar así, sin comer”. Esas fueron las palabras que Milagro Sala le dijo el lunes a su médico Jorge Rachid cuando la fue a visitar a su casa en Gonnet, donde cumple prisión domiciliaria. Milagro Sala casi no habla, apenas responde, quiere estar aislada. Eso es lo que las personas que están a su alrededor comentan.
Se pasa los días en la cama, “está entregada”, dicen. La referenta de la Tupac Amaru repite que quiere “reunirse con su hijo” Sergio Cholque, que murió hace más de tres años. “Es la primera vez que apaga el teléfono y se queda aislada”, repite el médico.
“Se quiere morir”, cuenta Jorge Rachid, que fue a hacerle el control médico y luego decidió escribir un posteo en X contando su situación. “Está mal en términos psicológicos y físicamente deteriorada. Acosada por el gobierno de Jujuy y por la Corte, que ha reafirmado la condena”, agrega en referencia al fallo del máximo tribunal de mayo de 2025 que dejó firme la pena única de 15 años de prisión e inhabilitación absoluta.