La comedia de enredos tiene el trasfondo de la trama que urdió el macrismo para perseguir a los exfuncionarios de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Al que querían citar es a Juan Carlos Santos, una especie de alfil que el operador judicial de Mauricio Macri, Pepín Rodríguez Simón, tenía dentro de la AFIP.
Es que la mesa judicial de Macri utilizó todos los organismos del estado -AFIP, Oficina Anticorrupción, Unidad de Información Financiera, Inspección General de Justicia y otros-, coordinados con fiscales y jueces que iban de visita a Olivos o a Casa Rosada. En los últimos días, desfilaron varios exfuncionarios de AFIP por el juicio y ninguno aportó nada de nada. La base de la acusación son las declaraciones de buena parte de los empresarios y exfuncionarios que se vieron sometidos a la extorsión de “cárcel o nombrás a Cristina” de la causa Cuadernos.
Como se produce una evidente orfandad probatoria, citan a cualquiera como testigo. Ahora, como no ocurrió nunca antes, hasta citaron al testigo equivocado.