En ese contexto, días atrás Gendarmería allanó la Comisaría Segunda de Fontana en busca de prendas de vestir y otros elementos que pudieran aportar información sobre el paradero de Axel. Además, la Justicia ordenó la apertura y peritaje de teléfonos celulares secuestrados en la causa, una medida considerada clave para reconstruir comunicaciones, registros de geolocalización y movimientos previos a la desaparición del joven.
La investigación tiene hasta el momento tres personas imputadas. Omar "Kuno" Gómez está acusado por el delito de amenazas simples, mientras que Nicolás Silva y Antonio Íñiguez enfrentan cargos por presunto encubrimiento. El abogado Miguel Barceló, defensor de los dos últimos, sostuvo que ninguno de sus representados tenía teléfonos celulares al momento de los hechos.