Ingresos por Rentas de Inversión: se trata de intereses y otras rentas que generan activos del Estado, que pueden resultar transitorias, y muchas veces dependen de la creación o disminución de activos financieros en períodos previos, o de una variación en sus rendimientos.
Ingresos por privatizaciones: cuando el Estado vende o concesiona activos públicos obtiene ingresos, por definición resultan extraordinarios y, por ende, pueden aumentar en forma no genuina el superávit fiscal o disminuir el déficit en algún período en particular, aunque no necesariamente a mediano y largo plazo.
En presencia de este tipo de endeudamiento, para evaluar la sostenibilidad de la política fiscal resulta conveniente analizar la evolución en el tiempo de la deuda pública neta y/o del patrimonio neto del Estado, en términos del PIB, como ha realizado el IERAL en informes pasados.
En los últimos meses creció el peso de la deuda flotante de la Administración Nacional (AN) del Gobierno nacional. Como puede observarse en el gráfico que sigue, se trata especialmente de un fenómeno visualizado en marzo último, no tanto en enero y febrero, en que la deuda flotante no resultaba elevada en una comparación intertemporal. Es más, entre 2021 y 2023 la deuda flotante resultaba marcadamente superior a la actual.