Pablo Bolcatto, doctor en Física y profesor con 38 años de experiencia de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), describió este escenario como el peor de su vida profesional. Explicó cómo la falta de ingresos está transformando la vida de sus colegas: "Ahora lo que se está dando es que un investigador o un profesor lo que hace es hacer Uber o empezar a vender empanadas", en un fenómeno de pluriempleo cada vez más común para poder subsistir.
Según reflexionó Bolcatto "dar clases es una vocación en el caso de los que hacemos docencia e investigación, porque por un lado es la vocación docente propia de dar clases, de enseñar, transmitir conocimiento y correr la frontera un poquito más allá".
Sin embargo, frente a esta situación Bolcatto aclaró que "estamos en el peor de los momentos de mi vida profesional al menos porque por la simple razón de que la actitud del Gobierno Nacional es una actitud profundamente ideológica".
Por su parte, Quiroga explicó que son los propios docentes quienes están subsanando el déficit de financiamiento con un mayor esfuerzo personal, aunque alerta que esta entrega tiene un límite. Trabajar en las universidades públicas nacionales es una elección para ellos, desde el deseo de "devolverle a la universidad pública todo lo que nos dio" para poder formar un proyecto de país basado en la educación, la ciencia y la tecnología.