Según el expediente médico presentado ante la Cámara Federal de Casación Penal, por sus problemas de salud De Vido debió ser sometido a una cardioversión eléctrica, a una cinecoronariografía y a una posterior revascularización coronaria.
Desde entonces requiere tratamiento permanente con anticoagulantes y antiarrítmicos, una dieta controlada, controles clínicos de seguimiento y una infraestructura sanitaria adecuada para su condición de paciente de alto riesgo cardiovascular.
Según concluyeron los camaristas este lunes, la unidad penitenciaria en la que De Vido se encontraba carece de los medios suficientes y apropiados para proveer todas las condiciones recomendadas como imprescindibles por el Cuerpo Médico Forense, por lo que de seguir alojado allí se “incrementa el riesgo de descompensaciones y de la aparición de trastornos irreparables para su salud”.