En este sentido, se recomienda no retirar ramas, objetos o cualquier elemento que se encuentre sobre líneas eléctricas, ya que puede representar un grave peligro.
Asimismo, es fundamental no tocar cables caídos ni acercarse a estructuras metálicas que estén en contacto con instalaciones eléctricas, debido al riesgo de electrocución.
Por otra parte, en caso de que ingrese agua a la vivienda, se aconseja evitar manipular artefactos eléctricos, a fin de prevenir accidentes.
Estas recomendaciones buscan resguardar la seguridad de las personas ante situaciones climáticas adversas. Ante cualquier inconveniente, se sugiere comunicarse con los organismos correspondientes.