En ese sentido, aseguró que ya analiza realizar una presentación judicial para que se investigue el origen del video y a sus posibles responsables.
El hombre también afirmó que, tras la difusión de las imágenes, comenzó a recibir mensajes intimidatorios. De acuerdo a su relato, desconocidos se comunicaron con él para exigirle dinero a cambio de no continuar difundiendo el contenido. "Me pidieron plata para frenar todo esto" , insistió, al tiempo que remarcó que teme por su seguridad y la de su entorno.
Mientras tanto, el caso sigue acumulando tensión pública y mediática, en un contexto ya atravesado por la causa judicial que involucra a su hija en Brasil y las denuncias cruzadas dentro del ámbito familiar.
La polémica por el video continúa escalando en redes sociales, donde se multiplican las repercusiones y los cuestionamientos sobre la veracidad de las imágenes y la gravedad de los gestos que allí se observan.