Gran parte del dinero gastado en la operación Furia Épica llevada adelante por Estados Unidos en Medio Oriente está destinado a la munición. Según The Washington Post, el Pentágono consumió 5.600 millones de dólares en municiones tan solo en los primeros dos días de guerra. En esa primera ronda de ataques, las tropas norteamericanas utilizaron bombas de nueva generación como la planeadora de precisión AGM-154, que cuesta más de u$s836 mil la unidad.
Por otra parte, más de 2 mil personas murieron en esta nueva guerra en Medio Oriente, según datos oficiales de cada uno de los países implicados. La mayoría de ellos fueron civiles. Irán tiene el más grande de víctimas fatales, con un total de 1.200 y en gran parte civiles, como las 108 niñas que fallecieron durante el ataque de Estados Unidos en una escuela en la provincia de Minab. Líbano es el segundo que sigue en la lista con más de 600 personas que perdieron la vida, también en gran proporción civiles.
En el bando norteamericano, tan solo murieron unos seis soldados y otros 150 resultaron heridos, mientras que en Israel perdieron la vida unas 12 personas. Además, la Agencia de la ONU para los Refugiados denunció que tras 12 días de conflicto en la región, en Irán hay más de 3.2 millones de desplazados internamente.