Si bien el silencio stampa fue una cuestión de Estado, en más de una terminal llamó la atención el silencio en el espectro digital por parte de la guardia pretoriana tuitera del líder libertario. Ninguno de los tuiteros que forman parte de Las Fuerzas del Cielo, la orga que tiene a Santiago Caputo como líder político, se pronunció sobre el hecho. Un mutismo llamativo en un sector que hace de la guerra digital un modo de ejercicio político y que no hace más que colaborar con las versiones sobre la expansión de la interna encarnizada que el asesor mantiene con la secretaria general de la presidencia, Karina Milei, y sus laderos.
Con esto en mente, desde el Salón Martín Fierro, donde el asesor presidencial tiene su base de operaciones en el primer piso de Balcarce 50, hicieron saber que posiblemente Caputo utilice sus redes oficiales para pronunciarse sobre el tema. “Adorni-Caputo 2031” y “Espalda con espalda con Manu” fueron alguno de los tuits que salieron del brainstorming que montaron dentro del caputismo. La publicación, por ahora, sigue sin aparecer.
Parte de la defensa oficial que montó el gobierno estuvo la comunicación de la abultada agenda que el jefe de gabinete mantuvo esta mañana en Nueva York. En dos horas, en el grupo de difusión oficial de la actividad del presidente se publicaron las cuatro actividades que encabezó Manuel Adorni, que incluyó reuniones con gobernadores, un desayuno de trabajo con empresarios interesados en invertir en el país y una bilateral exclusiva con Alberto Weretilneck.
La noticia sobre el viaje de la esposa del jefe de gabinete se dio a conocer a última hora del domingo luego de la viralización de la foto de la pareja durante la visita a la tumba del rabino Menachem Mendel Schneerson, referente del movimiento Lubavitch. Más de 24 horas después, Adorni justificó la participación de su esposa en el viaje advirtiendo que la misma fue una invitación del presidente. “Mi mujer iba a viajar a Nueva York. De hecho, ya tenía pasaje comprado para el 26 de febrero por US$5348. Pero después hubo un cambio en el viaje: de Nueva York yo pasaba por Miami y quería que me acompañara”, afirmó el ex vocero.