"Trabajamos con una estrategia de micropricing para analizar los precios día a día, semana a semana, y así poder atenuar picos de aumento o bajas, dando mayor previsibilidad a los consumidores y un precio más estable", indicó.
El directivo también señaló que la volatilidad de los mercados internacionales no necesariamente refleja un cambio real en los fundamentos de la economía. "La volatilidad y la incertidumbre no generan valor real, sino especulación de corto plazo, y nosotros buscamos ser confiables en el tiempo", afirmó.
De todos modos, Marín advirtió que el escenario podría cambiar si el precio internacional del petróleo se mantiene elevado durante un período prolongado. "Si el petróleo estuviera tres meses a 100 dólares, tendremos el gasoil y la nafta mucho más altos, como los va a tener el mundo", señaló.
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Trump resta importancia al alza del petróleo y su impacto global
Sin embargo, aclaró que hasta el momento la empresa evitó trasladar completamente las variaciones del crudo a los surtidores. "Tendría que haberse aumentado muchísimo, pero no lo hicimos porque, a medida que se vea afectando, vamos a ver cómo ir trasladando", explicó.
Las declaraciones del titular de YPF se producen en medio de una fuerte tensión en el mercado energético global. El precio del crudo registró una suba superior al 40% desde el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
En ese contexto, el barril de Brent llegó a rozar los 120 dólares, mientras que el West Texas Intermediate se mantuvo por encima de los 100 dólares durante la jornada.
La escalada está vinculada con la guerra en Medio Oriente y con el cierre del estratégico Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de un quinto del petróleo y gas que se comercializa en el mundo.
Según estimaciones del mercado, unos 15 millones de barriles de crudo —equivalentes a alrededor del 20% del comercio global— atraviesan cada día ese corredor marítimo, lo que lo convierte en un punto clave para el abastecimiento energético internacional.