Como primera medida de seguridad, los operarios procedieron al corte total del suministro eléctrico, paso fundamental para garantizar la integridad física de los brigadistas y permitir un ataque directo al fuego.
Posteriormente, se desplegó una línea de 45 milímetros, para realizar las tareas de extinción, remoción de materiales afectados y la correspondiente refrigeración de la zona.
El operativo se llevó adelante mediante un trabajo articulado entre los voluntarios y el personal de Bomberos de la Policía del Chaco, cuya labor conjunta permitió controlar la situación en pocos minutos.
Gracias a la eficacia de la intervención, no se registraron heridos y el incendio quedó circunscripto al área del entrepiso, evitando afectaciones totales en la estructura edilicia